somos el fuego

Diomedes arrojará su cuerpo a las aguas del Escamandro, pero Aquiles no lo sabe

Le sucede a veces a los grandes hombres
que combaten con toda su fiereza:
encuentran donde sólo queda ceniza
el rescoldo de lo que un día fueron
y se lanzan una y otra vez a la batalla

tú deberías aprender
de los hombres que no lo hicieron,

si hubieras conocido a Quinto de Esmirna
y conocido su sabiduría
no lamentaría ahora tu madre
tu pérdida
ni vestirían de luto
las doncellas de la llanura

porque ninguno de aquellos
que desafiaron a los dioses
y se vistieron de oro e incienso
supieron apenas
mantener cerrada
sus armas y aceradas las bocas

y todos han cruzado la frontera
de los que no merecen vivir
la eternidad de su castigo

preferible es ser como Tersites
y que te sorprenda que la belleza
robada a quien la vida he quitado
sea capaz de sobrecogerme
como el mar a un anciano

sería mejor vivir eternamente
desprovisto de memoria

y no saber que soy como esos hombres
que desafiaron a los dioses

y no conquistaron su cielo

sólo cenizas
sobre esta tierra.

Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *