La memoria del astronauta

Ese frágil instante
de la rentrée
de la cápsula espacial “Rimbaud”
a la atmósfera de la tierra
incluso en el adecuado grado de inclinación
perfecta la cobertura exterior de cerámica aislante
y hermético el cerramiento del habitáculo,
en la frontera exacta donde el espacio
deja de ser silencio
y ya brama el cielo

en ese frágil instante
en el que el astronauta
intuye
que las hebras de hilo
de su vida se deshacen
más rápido de lo previsto

en unas islas remotas del Pacífico
mientras el cielo se ilumina
y un resplandor intenso
seguido de un lento
polvo de fuego
apaga
el destello de las estrellas
un grupo de asustados seres humanos
que viven en la perfecta felicidad
de no ser contactados
por personas como nosotros
inician una nueva religión

y honran
la sutil intuición
del astronauta

porque siempre ha sabido
que los astronautas de verdad
no regresan a casa

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