Girasoles

No son fértiles los sueños, apenas

crecen, vigilan esta mente y truecan
en puro insomnio los días, cortan
la luz que en la noche todo ilumina.
Corren en desorden, nos hacen daño,
quisieran rompernos ahora mismo
sin atender a quienes hoy nos aman,
porque son puro insomnio los días,
pues huyen los sueños de lo posible,
temen aquello que se encarne, viva,
respire el aire volátil del miedo
que da saberte cerca, ser un cuerpo,
ser un cometa vivo unido al viento
y despreciar la brisa, la libertad
de una mano crecida en la espalda,
mientras el mundo se silencia y nada
es lo que dan, furiosas, las estrellas.
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